27 August, 2016

Apunte. Sobre una charla ofrecida por Luis Granell a propósito de su novela Desfilaron por Hitler. Por Marcos Arcaya Pizarro

Marcos Arcaya Pizarro, Luis Granell

Escrito el 25 de julio de 2014.

 

Ayer, Luis Granell (Zaragoza, España, 1948-), autor de la novela Desfilaron por Hitler (Ed. Comuniter, 2013), ofreció una charla en un café de Varsovia, precisamente en relación con ese libro. Resultó ser una presentación de lo más estimulante.

La novela narra las experiencias de dos adolescentes que se unen al ejército Alemán, por convicción, en la época en que la derrota de Hitler estaba ya en el horizonte.

Destaco que pese a la posición antifranquista de Granell y pese a que actualmente  mantiene una participación activa en grupos de interés social, digamos, progresista, su posición frente a la novela, contrariamente a lo que yo esperaba, estaba lejos de lo moralizante. Por cierto, es una pena pero no he tenido acceso a la novela, sobre todo por el costo que implicaría pedirla desde aquí; el cambio de moneda resulta muy desfavorable.

La charla tuvo entre sus ejes la cocinería de la novela. Asunto por lo menos curioso, puesto que esta narración se presta para hablar en términos históricos o sociológicos. De hecho, como se pudo entender por las preguntas y comentarios del público que suscitó la exposición de Granell, buena parte de los asistentes entendió la novela única y exclusivamente en términos de un registro histórico o de un retrato que sirve para someter a juicio una situación determinada y esclarecer la culpabilidad o inocencia de los participantes.

Desfilaron por HillerPortada del libro

El autor compartió cómo fue construyendo el relato, cómo fue cambiando la narración sin manejar del todo esos cambios; esto a propósito de la diferencia y cruce entre el proyecto y su puesta en obra, entre la dimensión más estrictamente creativa y el imprescindible dominio técnico. Asimismo, se detuvo en qué otros escritos de distinto tipo tenía en mente como modelo o material, a partir, por ejemplo, de la necesidad que sentía de contar la historia novelada de esos chicos y del porqué hacerlo, o del cómo justificar la revisión histórica de una situación particularmente espinosa mediante el cambio de enfoque involucrado en centrarse en aquellos jóvenes nazis. Es así que llama la atención cómo el proceso de documentación y escritura fue transformando la posición del autor, tanto frente a distintos hechos históricos y frente a distintas personas reales como en relación con los personajes representados. Destaco la concepción de Granell sobre el proceso de escritura como una oportunidad de pensar y pensarse, de aprendizaje y de construcción y reconstrucción de sentidos antes que como confirmación de la propia ideología en términos estrechos.

Pues bien, anotemos de paso sólo Sobre la historia natural de la destrucción de W. G. Sebald, una de las referencias más conocidas que tuvo en cuenta Granell al momento de enfrentar las interrogantes mencionadas en el párrafo anterior. Sebald plantea la necesidad de reconocer la legitimidad de volver la mirada a la sociedad alemana en la época del nazismo y sus consecuencias, incorporando también la exploración del dolor del pueblo alemán en sus dimensiones humanas, sin el recurso de la demonización o de la negación de su propia experiencia. 

Entre otros aspectos, Granell mencionó que le tomó quince años terminar la novela, según él debido a su inexperiencia como escritor de narrativa literaria, a las ocupaciones que desenfocaban su trabajo en la novela, y en parte debido a que muchas veces viajó a lugares y conoció testigos que resultaban importantes para Desfilaron por Hitler. La novela misma, pues, parecía demandar más tiempo.

Luis GranellLuis Granell. Fuente de imagen: http://www.cazarabet.com

Aparte, la amabilidad de Luis Granell es tremenda; luego de la charla se dio el tiempo de conversar conmigo y contarme en qué se ocupa ahora. No olvidaré mencionar que trabaja en un libro de corte periodístico sobre el pueblo saharaui y la realidad de quienes se encuentran exiliados en Tinduf. Esta vez, eso sí, según destacó, tomará una posición clara, en este caso a favor de los derechos de los saharaui.

Queda abierta la invitación a conseguir la novela y leerla, a ver qué resultado ofrece Granell en el cruce entre un largo recorrido, técnica, temas, posiciones e intereses.

Por último, esta es la reseña que se lee en la página de la editorial:

Agosto de 1944. Los combates de la bolsa de Falaise que van a poner punto final a la batalla de Normandía están a punto de terminar. En una granja resisten algunos alemanes; una vez conquistada, un soldado británico que ha participado en el asalto descubre que el enemigo al que acaba de matar es casi un niño. Conmocionado, decide averiguar todo lo que pueda sobre él. Sirviéndose de los documentos y cartas que el muerto llevaba encima, de las declaraciones de un prisionero que había sido su compañero y, terminada la guerra, del testimonio de su madre y su abuelo, va descubriendo la trayectoria vital de uno de los jóvenes miembros de la División Hitlerjugend.

A mediados de 1943, tras la derrota del VI Ejército en Stalingrado y de la proclamación de la “guerra total” en Alemania, las Waffen SS crearon una división formada exclusivamente por voluntarios de la Juventud Hitleriana. Más de 20.000 muchachos de entre 17 y 20 años respondieron a la llamada. Menos de un año después tuvieron su bautismo de fuego en Normandía, tras el desembarco aliado. Su arrojo en la batalla asombró a los ejércitos que se les enfrentaron.

La primera parte de la novela se desarrolla durante la batalla de Normandía y sus prolegómenos. Los personajes permitirán al lector reconstruir la real trayectoria de la baby-division, como la llamaron los aliados. La segunda parte, dedicada a la infancia y adolescencia del protagonista, refleja la vida social y política de la Alemania de preguerra y de los primeros años de la contienda. El autor ha tratado de reconstruir el ambiente en el que vivieron aquellos muchachos que, tan jóvenes, se alistaron en la División Hitlerjugend cuando su país había empezado a perder la guerra.

Desfilaron por Hitler es una obra de ficción, no un tratado de historia ni un ensayo sobre la manipulación de la juventud. De la mano de sus protagonistas, el lector se acercará a los hechos libre para interpretarlos como quiera, o incluso para no hacerlo.


Notas.
  • La imagen que sirve de cabecera en esta entrada fue tomada de aquí: http://www.sz-photo.de
  • Historia natural de la destrucción puede ser descargada aquí en formato Epub.