01 September, 2016

CINE. "Cuando la realidad parece ficción, es el momento de hacer un falso documental", por Alfredo Suppia

Cine mockumental, Alfredo Suppia, Marcos Arcaya Pizarro, español, artículo

La versión original en portugués está en este enlace.

 

"Cuando la realidad parece ficción, es el momento de hacer documentales." Este slogan de TV Brasil para el programa de televisión DOC resume algo del espíritu de renacimiento del cine documental de los últimos 20 años. Como consecuencia de esta efervescencia, el género documental ha animado a cineastas independientes y también a producciones de presupuestos más altos. Es una especie de "hijo bastardo" del documental y de la ficción, un híbrido del cual los estudios puristas a menudo reniegan. Hablamos del mockumentary, fake documentary o, en portugués, pseudodocumentário [en castellano podría corresponder a "falso documental", "documental falso", “pseudodocumental”]: una obra ficcional cuyo fin es emular una película documental.

Estos falsos documentales son mucho más comunes de lo que parece. A menudo, el espectador más lúcido es apenas conscientes de ello. Estas producciones circulan a través de diversos canales de comunicación: cine, radio, TV, internet. Así como la tecnología digital ha beneficiado al documental, recursos como las cámaras web y ordenadores también ayudan a producir este tipo de falsos documentales. El género cuenta con famosos precedentes, como la adaptación de radio de la novela La guerra de los mundos de H. G. Wells (1939), bajo la batuta del genial Orson Welles, además de ejemplares de prestigio como Zelig (1983) de Woody Allen, o la película de culto This is Spinal Tap (1984), una película de Rob Reiner (en el papel del documentalista Marty DiBergi) que muestra la trayectoria estelar de una banda ficticia. Varias películas independientes de bajo presupuesto optan por la estrategia de "mockumentarista", con repercusiones inesperadas. En la era de internet el fenómeno se intensifica. The Blair Witch Project (1999), de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, es otro ejemplo famoso de falso documental con amplia repercusión. A partir de él la industria del cine retoma el interés por este género "maldito", lanzando películas tales como The fourth kind (2009), de Olatunde Osunsanmi, o Apollo 18 (2011), de Gonzalo López-Gallego. La española Rec (2007), de Jaume Balagueró y Paco Plaza, así como la película Cloverfield (2008), de Matt Reeves, también tienen afinidades con el atractivo campo "mockumental".

Es bueno tener en cuenta, sin embargo, que este tipo de falsos documentales no son necesariamente irónicos y burlones, satíricos o paródicos. Pueden ser absolutamente cínicos y melancólicos; a veces se combinan muy bien en películas de suspenso y horror. Incluso en el drama basado en hechos reales ya se recurrió al método mockumental, como en el caso No Lies (1973), de Mitchell Block, un corto extremadamente inquietante en el que una actriz interpreta a una mujer que había sido violada. El guión se basa en grabaciones reales, tomadas de archivos de la policía que recogen entrevistas a mujeres violadas.


HABLANDO DE APARTHEID

Quien conoce Distrito 9 (2009), de Neill Blomkamp, conoce un buen ejemplo de cine contemporáneo, un buen largometraje de producción bien cuidada, alineado a la tradición de los mockumentales. Por otra parte, uno de los mockumentales más originales y creativos de los últimos años, Alive in Joburg (2006), es un trabajo del mismo director sudafricano. Con el recurso de la retórica y prosodia típicas del cine documental, Alive in Joburg relata una situación de contactos inmediatos de 3er grado en Johannesburgo, África del Sur, en el que los habitantes de la ciudad se ven envueltos con la incómoda presencia de los extranjeros, los cuales no tardan en ser discriminados en clara referencia al apartheid.

 

Alive in Joburg (2006) by Neill Blomkamp, versión original con subtítulos en español

Para realizar Alive in Joburg, Blomkamp recurrió a una estrategia de desplazamiento de discurso, en este caso, una descontextualización: se entrevistó con personas que han vivido en piel propia el flujo migratorio en la capital sudafricana, transformando los testimonios reales de los refugiados en una especie de documental sobre extranjeros no deseados por la población local.

Distrito 9 amplía el tema del corto Alive in Joburg en formato de largometraje y con una producción más cuidada. El título de la película está inspirado en el Distrito 6, una zona residencial en Ciudad del Cabo, conocida porque cuenta con 60 mil habitantes que fueron expulsados en la década de 1970, durante el régimen del apartheid. Como en Alive in Joburg, Distrito 9 explora la problemática ligada a la convivencia inter-racial o intercultural. Mezcla de Ciudad de Dios (dirigida por Fernando Meirelles y Kátia Lund, 2002), The Fly (David Cronenberg, 1986) y La metamorfosis (1915) de Kafka, Distrito 9 usa alienígenas como metáfora unida a la retórica documental y televisiva para mostrar cómo el absurdo y lo fantástico pueden hacer parte de nuestra realidad más común.

Otro ejemplo de un joven cineasta contemporáneo supuestamente perteneciente al "club de mockumentalistas", esta vez desde América Latina, es Alex Rivera. Rivera utiliza un cine altamente creativo como herramienta para el activismo político. Este es el panorama que ocupó Sleep Dealer (2008), película premiada por el Sundance Institute. No es exactamente un falso documental, se trata de una película de ficción con rastros de documental, en el contexto del cine independiente. El espíritu mockumentalista de la película se encuentra en sus derivaciones, especialmente en compañía de TransMedia, pseudo-sitio web oficial de Cybraceros, citado en la película. Pero el hecho es que, según el Director, la idea de se remonta a 1997, cuando Rivera leyó un artículo de la revista Wired sobre teletrabajo y el impacto de internet en las relaciones laborales. En el artículo se discutía la posibilidad de un futuro en el cual los trabajadores cumplirían con sus labores profesionales sin siquiera salir de casa. Rivera cruza esta hipótesis con la realidad de los inmigrantes y prevé un futuro en el que no es necesario que los trabajadores extranjeros abandonen sus países.

 

Why Cyberbraceros? (2006) by Alex Rivera , versión original con subtítulos en español

El problema principal era que no sabía cómo expresar visualmente esa idea hasta que encontró el documental Why Braceros? (1959), película de la propaganda producida a finales de la década de 1950 por el California Grower's Council, y encontrada por Rivera en los Prelinger Archives. El programa braceros fue estimulado por el gobierno estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, y consistió en ofrecer a los mexicanos puestos temporales de trabajo en las plantaciones de los Estados Unidos. ¿Cómo Rivera lleva a cabo su Cybraceros? Usando imágenes del documental original (Why Braceros?), escenas grabadas en video de manera cuidada y animaciones digitales bastante simples y esquemáticas. El director mostró su simulacro de película promocional en Internet y tuvo una sorprendente respuesta de público y crítica.

Como Sleep Dealer, también Why Cybraceros? aborda la cuestión de la exclusión social y de los flujos migratorios, pero por medio de especulación satírica, en línea con la tradición de obras como Micromégas: histoire philosophique (1752) de Voltaire. En el simulacro de película promocional de Rivera, el gobierno estadounidense lanza un programa revolucionario para que los trabajadores mexicanos, desde México, operen máquinas de forma remota en suelo estadounidense. Esto se soluciona un gran problema social: la necesidad de mano de obra mexicana, sin los inconvenientes de la presencia física de inmigrantes.

En el contexto de internet, los mockumentales tienen a multiplicarse exponencialmente. A menudo, estos cortometrajes hacen suya una actitud de protesta y crítica social, y mediante piezas de propaganda falsa o de reportajes de instituciones que no existen, utilizan propiedades propias de videos virales y asumen una posición de burla frente a películas promocionales y publireportajes. Sólo por nombrar un ejemplo más de falso documental viral (o simulacro de película promocional, en el estilo de Why Cybraceros?), mencionemos el proyecto Radi-Aid (http://www.africafornorway.no/), con el video disponible en You Tube en este enlace. En resumen, este es un video divertido a partir de la idea de una inversión en las corrientes de capital y de la inestabilidad política y económica mundial.

En Brasil, por ejemplo, encontramos el inspirado falso documental Recife frio (2009), película de Kleber Mendonça, que habla sobre un extraño fenómeno meteorológico que altera radicalmente el clima de Recife, una ciudad que comienza a tener temperaturas bajo cero, nieve y es testigo de la aparición de pingüinos en las playas. Otro gran representante del genero Avós (2009), de Michael wahrmann, cortometraje seleccionado para el Festival de Cine de Berlín 2010. En Avós, el pequeño Leo celebra su 10 º cumpleaños. Como obscequios, recibe medias y ropa interior, pero uno de los abuelos le relaga una vieja cámara de Super-8, con la cual procura documentar el intento de intercambiar regalos con los abuelos. Filmes en Super-8 de Marcos Bertoni como Projeção (falta año), Recuerdos da República (falta año) o Biografia não-autorizada de Edir Macedo (falta año), también operan, en mayor o menor grado, en las coordenadas del mockumental, así como el famoso y galardonado Ilha das Flores (1988), de Jorge Furtado, o el sencillo Sobre cinema e diálogos (2011), de Yuri Wesserman.


MIRADA ACADÉMICA SOBRE EL TEMA

En octubre pasado, Bill Nichols, autor de Introdução ao documentário, professor e pesquisador americano de la San Francisco State University, vino a Brasil para una serie de charlas. Entre ellas, se trató el tema: "Confundiendo filmes: mockumentales y otras formas de documental irónico", en un evento del Centro de Estudos em Cinema Documentário (Cepecidoc) de la Universidade Estadual de Campinas (Unicamp).

Para Nichols, los dos libros más famosos sobre el mockumental confunden el género con la ficción que pretende ser documental, lo cual, en su opinión, constituye un error. Nichols señala que normalmente los mockumentales se identifican como películas de ficción que emulan documentales. En su opinión, sin embargo, el fenómeno es mucho más sutil al hacer referencia a las particularidades en la manipulación de la ironía en el discurso audiovisual. Según Nichols, el momento crucial se encuentra cuando primeramente el espectador presencia uno de estos falsos documentales precisamente sin saber que es un pseudodocumental. Nichols señala que la ironía confunde lo que los psicólogos llaman "esquemas cognitivos". Sería este fenómeno muy sutil, subjetivo y particular, el supuesto "encanto" de los mockumentales, algo que Nichols resume como una especie de "efecto Magritte", es decir, la idea de que "C 'est n' est pas une pipe".

En particular, Nichols desafía la idea de que los mockumentales buscan ridiculizar a los documentales o simular ser uno, así como la noción de que este tipo de falsos documentales son ficción. En resumen, según el investigador, los mockumentales no son realmente una burla o una parodia del documental, sino que ellos, por sobre todo, vienen a problematizar la idea preconcebida que se tiene del documental.

 


Notas del traductor:

  • Esta no es una traducción autorizada, no obstante, está hecha con buena voluntad.
  • Creo que el artículo hace un recorrido que resulta interesante, sobre todo, por menos conocida fuera de Brasil, en lo que refiere a la producción brasileña. Con todo, los párrafos finales pueden resultar derechamente débiles, hablo de aquellos que exponen sobre las observaciones de Bill Nichols, especialista en estos temas. De hecho, he suprimido las última línea porque me parece todavía más vacua y no sabía cómo resolverla sin resultar redundante. La versión original del último párrafo es ésta: "Nichols desafia a ideia de que mockumentaries ridicularizam / "arremedam" (mock) documentários em particular, bem como a noção de que mockumentaries são ficção. Segundo o professor e pesquisador, mockumentaries não estão realmente ridicularizando ou parodiando qualquer documentário em particular, eles satirizam nossa ideia pré-concebida de documentário. Em resumo, Bill Nichols observa que os mockumentaries enquadram a ideia dos documentários, aquilo que desejamos encontrar num documentário".