15 January, 2017

Breve apunte sobre Roger Bartra: exocerebro, conciencia y libre albedrío.

Roger Bartra, exocerebro, nota breve

 

 

Hasta hace pocos años los derroteros científicos en relación al cerebro y el problema de la conciencia seguían una orientación determinista que negaba el valor del libre albedrío. Roger Bartra es de la opinión de que dicha orientación está cambiando de manera radical debido al desarrollo de nuevas tecnologías que inciden en la investigación del funcionamiento cerebral y, sobre todo, a un cambio de perspectiva de parte de los científicos.

Aquella transformación implica, lejos de mecánicas celestes, el revalorar la existencia de una autoconciencia que es y actúa en relación social, que es capaz de reflexionar y elegir, con todo y sus limitaciones, con todo y, como afirma Bartra, el carácter de “bien escaso” (Sarmiento, 2013; Bartra, 2011: 4) de aquello que puede denominarse voluntad. Para quien quiera acercarse por primera vez a las ideas de Bartra sobre este punto puede ser de utilidad el  brevísimo artículo fechado en 2015 del mismo investigador, “Exocerebro y capitalismo”, en el cual piensa las posiciones que cantan las virtudes liberadoras de tecnologías como Internet y aquellas que las ven plagadas de oscuras coerciones en tanto en cuanto las estiman, sin muchos matices, como meros productos del capitalismo. Sea como fuere, para Bartra la modificación de la fisiología cerebral debido a la relación con nuevas prótesis culturales no debe ser objeto de alarma, puesto que no se trata de un fenómeno nuevo; corresponde a la retroalimentación entre las redes neuronales y las redes simbólico-culturales que en ningún caso nace con, por ejemplo, Internet.      

Pues bien, siguiendo a Bartra, en los humanos ─seres sociales con conciencia de ser concientes─ el funcionamiento de las redes neuronales, las estructuras químicas y físicas ─lo biológico interno─, mantiene una relación fundamental con herramientas externas materiales, pero también con otras simbólicas, i.e., el exocerebro (cfr., Alonso 2013; Bartra 2004; 2007). Recordemos que el juego sirve a Bartra para sintetizar su postura sobre las relaciones entre determinaciones y aquello cuya existencia se debe a y se vale de ellas. El juego ofrece un grado de libertad al mismo tiempo que sostiene reglas indispensables a las cuales los jugadores deben ceñirse. El juego no puede existir sin esas reglas ni sin ese grado de libertad. Tampoco olvidemos su conferencia de 2006, recogida por la revista Salud Mental en 2011, cuando confiere uso didáctico a la película Las manos de Orlac (1924) para ilustrar, todavía mejor, la misma idea; o las experiencias y conclusiones de Benjamin Libet que son evocadas en la misma conferencia. Con apoyo en el  ejemplo que se elija, en síntesis, en la realidad cotidiana, digamos, existe un grado de libertad al mismo tiempo restringido y posibilitado por determinaciones biológicas, sociales, políticas, culturales; en mucho casos, los actos sobrepasan el grado de libertad  inscrito dentro del espectro de las determinaciones.

El exocerebro viene a funcionar como una prótesis cultural cuya importancia queda de manifiesto en afirmaciones como la que sostiene que no existe ser humano propiamente tal fuera de la cultura, aislado, o como la que establece que al hablar de la conciencia la separación entre lo interno y lo externo, más que algo de facto, sería bien una demarcación metodológica o bien un presupuesto que obedece a viejas rígidas divisiones de campos científicos ─“porque se habían formado cotos de caza como parcelas en un ejido con un propietario o un conjunto de propietarios”, dice Bartra (Alonso 2013, 52)─. Según se comprende, la conciencia es dentro y fuera, o, dicho de otro modo, la conciencia no es sino en y gracias a su situación cultural, la cual funciona como límite y catalizador. Así, la combinatoria del cerebro y el exocerebro es la que genera la conciencia, y en ésta subyace el libre albedrío, no en calidad de práctica continua, si no más bien como posibilidad cuya manifestación no puede limitarse a microfenómenos como los de mover un dedo. En términos de Bartra,  hay que recordar el caso de los experimentos de Libet en una dinámica relacional más compleja, de sentido, para así poder “comprender que la decisión de moverse se inició en realidad en el momento en que las personas estudiadas aceptaron participar voluntariamente en las pruebas” (Bartra 2011: 4. El subrayado en cursiva es mío).

Ahora bien, preguntas del tipo de si la humanidad ha alcanzado el  límite de su inteligencia o de si es posible encontrar en el cerebro la conciencia en sí misma estarían equivocadas; resulta clara la biologización que marca esas interrogantes. Lo humano, pues, por el contrario, se mueve entre las determinaciones someramente referidas en el párrafo anterior y un algo más no separable de ellas, no obstante diferente. Recordemos las palabras de Paul Ricoeur citadas por Bartra: “la conciencia no es un lugar cerrado del que me pregunto cómo alguna cosa entra desde fuera, porque ella está, desde siempre, fuera de ella misma” (Ricoeur citado por Bartra, 2007: 50). Si bien la noción de exocerebro no es una solución mágica para dar cuenta de la conciencia desvelando todos sus misterios, ayuda a subrayar la dimensión social e histórica que con tanta frecuencia se olvida, no sólo entre nosotros, los legos, sino también entre reputados científicos.

 


Referencias.

Alonso, Guadalupe (2013), “Entrevista con Roger Bartra. Límites de la libertad”, Revista de la Universidad de México, núm 116, pp. 48-52.

Bartra, Roger, “Exocerebro y capitalismo”. En Letras Libres, <<http://www.letraslibres.com/mexico-espana/exocerebro-y-capitalismo>>, disponible en línea desde el 14/12/2015, consultado el 20/12/2015.

——— (2013), conferencia inaugural del Tercer Simposio Internacional sobre el Libro Electrónico: “La cadena del libro en el mundo digital”, realizado del 10 al 12 de septiembre en Ciudad de México, <<http://www.letraslibres.com/mexico-espana/exocerebro-y-capitalismo>>, disponible en línea desde el 08/10/2013, consultado el 10/12/2015. 

——— (2011), “Antropología del cerebro: determinismo y libre albedrío”, en Salud Mental, vol. 34, núm. 1, pp. 1-9.

——— (2007), Antropología del cerebro. La conciencia y los sistemas simbólicos. Ciudad de México. Fondo de Cultura Económica.

——— (2004), “La conciencia y el exocerebro. Una hipótesis sobre los sistemas simbólicos de sustitución”, Revista de la Universidad de México, núm. 2, pp. 59-65.

Sarmiento, Sergio. «Entrevista con Roger Bartra», programa de televisión La entrevista con Sarmiento, << https://www.youtube.com/watch?v=7glxGTblNCU>>, disponible en línea desde el 03/09/2013, consultado el 10/10/2016.